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Cien historias, Cien extraños

Dos estaciones

Y que las olas nos amparen
cuando la arena nos ahogue
granulada y helada
bajo un sol sin nubes

Arrástrate hasta el agua
salina piel
labios cortados
fatiga y sed

En tu mar me perdería
hasta que el otoño termine
incluso cuando las hojas
tramposas, no marchiten

De azul te tiñe el cuerpo
frío mi corazón
¿Es este lugar un paraíso,
para considerarte mi Dios?

Cuando el fondo sea denso
y la calma invada
pasemos el invierno entero
en este mar de nada

Cien Historias, Cien Extraños

Tu respuesta
“¿Va a llover?” Apreto enviar y sigo caminando hasta el destino fatal de hacer fila para el colectivo. Miro al cielo, como queriendo responder a la pregunta que hice, pero hay un par de árboles que me tapan la visión. Eso y los edificios, los cables y que no veo bien. Hay un aroma raro en el aire. No es a quemado como siente la señora que tengo al lado. Un vecino prende fuego partes de muebles viejos y disfruta tirándole basura que encuentra por ahí; avivando las llamas. El humo negro asciende, sin embargo sé que no es eso lo que huelo. Mi teléfono no sonó, asumo que no hay respuesta. Busco el olor. No es como piensa el señor de adelante, que contempla con asco la mosca que se da un festín con la bolsa de basura abierta en medio de la vereda. ¿Cómo explicarle al hombre y a la señora que hay otro aroma a mí alrededor? Pareciera vainilla; impregnado en mi pelo. Cuando llega el colectivo, a pesar de venir vacío y nosotros no ser más de cinco personas, las otras cuatro se de…

Mírame - Capítulo 7

Capítulo 7
Cuando vas a pedirle consejo a tus amigos vas a toparte con dos clases de ellos, tienes al primero que dirá exactamente lo que quieres escuchar y al segundo, que expresará sus opiniones tal cual son sabiendo incluso que algunas palabras podrán herirte. La diferencia es clara, cualquiera puede llenarnos de dulzura, es fácil, pero querernos y decirnos la verdad aunque duela, requiere mucho esfuerzo. —Cuaderno de notas de Kiki
Cuando Eli terminó, un estridente “qué” de Samanta le dio un giro a nuestra conversación. Mi cerebro parecía haberse trabado y alcancé a entender que Stefanye estaba en camino y en comunicación con su hermana, quien le advirtió de la clara ausencia de Mar, así que pasó por su casa sólo para ver a la chica subir valijas al auto de su madre. Era cierto. Mar se iba a España. Y sólo yo sabía. Lo que siguió fue una especie de alboroto entre Tony, Eli y las chicas. ¿Cómo era que Marlene se marchaba y nadie tenía ni la más mínima idea? Esa era la pregunta que se hac…

Mírame - Capítulo 6

Capítulo 6
Me he cruzado con mucha gente en mi vida. Diversas nacionalidades, ideologías, religión y edades. Pero no hay distinción entre aquellos que viven su vida engañando a otros. Arman mentiras tales que su mundo es de cristal, pendiendo de hilos altamente finos. Listo para derrumbarse ante la más pequeña complicación. Sin embargo, es triste admitir que ésta clase de personas sufren más que los “engañados”. Pues llegará un momento en que sus mentiras traspasen la realidad y hasta ellos mismas comiencen a creerse sus propios engaños. Quienes de forma honesta vemos la vida tal cual es, aceptamos sumisos su cuota de pena. Todo es posible en ese mundo lleno de inventos. La maldad más inmensa puede ser defendida con persuasivos argumentos sin fundamentos. Pero ni bien entre un rayo de realidad, se le debe tanto a la pena, que es más grande de lo que pueden soportar. —Cuaderno de notas de Kiki
Los lunes eran días de cursada. Pero insistí en quedarme por mi cumpleaños. Y no sólo eso, no si…

Mírame - Capítulo 5

Capítulo 5
¿Quién mide el amor? No creo que sea posible analizarlo. Es la emoción con más matices, altamente volátil, fuertemente pasional. Incluso el ser más repugnante ama. Puede ser alguien, algo o simplemente uno mismo. Eso sí, el amor es principalmente un disfraz. ¿Se han puesto a pensar cuándo amamos enteramente, con el alma desnuda? Siempre nos vestimos para complacer al público amado y hacer composé con el escenario. Nos han etiquetado de débiles por amar a corazón abierto y creímos tontamente que cerrarlo sería la solución. Es por eso que hay tanto amor malo suelto, no hay pudor en la falsedad. —Cuaderno de notas de Kiki
Los ladridos de nuestra pequeña caniche, que papá le había regalado a mamá hace algunos años, me despertaron. —Nieve, cállate. Shh. Vas a despertar a todo el vecindario. Nieve escuchó mi voz y trepó a mi cama, todavía molesta y gruñendo. Me senté y estiré para prender el velador. Cuando la luz nos iluminó, la pequeña perrita se tranquilizó un poco, pero yo no, por…

Mírame - Capítulo 4

Capítulo 4
El lado bueno de la vida. El lado bueno de las cosas. El simple “lado bueno”. He leído durante toda mi vida a especialistas y profesionales decir (si no es sostener) que hay que desarrollar habilidades que nos ayuden a enfrentar mejor la vida. Concuerdo, claro está. Sin embargo, la habilidad a tener en cuenta es, en mi más humilde opinión, el Lado Bueno. Deberíamos aprender a ver eso en todos los momentos y poder replantearnos incluso la más nimia situación bajo esa lupa del Lado Bueno. Tal vez así el dolor de vivir sea más leve. —Cuaderno de notas de Kiki
Mi madre corrió a buscarle un vaso de agua y yo intente arrastrar a Lila, que era mucho más alta que yo, hasta mi cama para tranquilizarla. La pobre chica lloraba acongojada. Por unos segundos me congelé y no supe qué hacer, pero mi instinto se activó enseguida y comencé a decirle palabras tranquilizantes a Lila, mientras le frotaba la espalda cálidamente. Mamá llegó con el vaso de agua, y sin muchas ganas, hizo caso a la mir…